domingo, 11 de noviembre de 2018

La re-invención de Descartes y el aborto


No es lo que parece; dice "pienso, luego existo"


Cojo, luego aborto.
Para los que no se han muerto del impacto, trataré de desarrollar el tema.

Descartes dijo, o pensó: "PIENSO, luego EXISTO", pero no es como suponen algunos, que primero hay que pensar y después existir; sino que ese luego significa exactamente "por lo tanto". O sea que si Descartes piensa, por lo tanto es o existe.

En el horrendo ejemplo de apertura, se presenta como una cuestión de secuencia temporal y por lo tanto equivocada, que dice: Primero "cojo" (o sea tengo relación sexual, no digo carnal, porque podría ser que se esté comiendo un bistec) y después, al quedar embarazada... pues simplemente aborto. Total es mi cuerpo, dicen.

- Ya veo... se refiere a las mujeres exclusivamente.

- En el hecho concreto, sí; pero la responsabilidad abarca a mujeres y hombres.

Porque en caso de los hombres también los hay pro-aborto, pero la cosa es más dramática en lo que se refiere a las mujeres, ya que ellas son las que se embarazan y cargan solas todo el proceso, y además tienen una visión muy íntima del tema, o sea cercana y personal, mientras ellos la tienen más distante, a veces demasiado, como alejada o alargada.

- ¿Y usted?

- Ni alargada ni corta.

Este desagradable asunto es complicado, pero el verdadero dilema está por encima de la decisión individual. No olvidemos que el proceso reproductivo es algo que siempre se dio de manera instintiva y natural, el hecho de que las civilizaciones hayan adornado y/o amenizado el procedimiento previo con rituales como el matrimonio, no le quita su condición de acto instintivo y natural. Los cuerpos se atraen, se juntan y se reproducen. Eso es todo. En lo que se refiere a la violación como condición para abortar, sería justo que la mujer decida por sí misma si lo hace o no.
Por mucho tiempo, miles de años, una gran parte de las concepciones eran de esa forma, sin mayores solicitudes ni miramientos. Incluso, el hecho de que el hombre tuviera que someter por la fuerza a la mujer se puede ver como una herramienta más de la selección natural, ya que los más fuertes y decididos eran los que más posibilidades tenían, y tienen, de reproducirse y de esa manera procrear individuos fuertes y aptos para beneficio y mejoramiento de la especie en su conjunto.

Ahora hay mucho remilgo, muchos peros de orden económico, cultural, a la hora de enfrentar el suceso, y se llega al extremo de creer que podemos aceptar o rechazar el embarazo por cuestiones personales que a la humanidad, como especie, no le interesan en absoluto.
En realidad, la mayoría de mujeres quieren ser madres, pero necesitan de algo así como un empujón inicial para que se animen, en el buen sentido del término, por supuesto, y a veces literalmente también.

- ¿Es usted nazi?

- No tanto, lo que pasa es que todo se quiere clasificar aunque el pensamiento no encaje exactamente en la casilla en que se pretende colocar.

Posiblemente haya situaciones que consideradas individualmente justifiquen la decisión de abortar. Fuera de los casos de peligro de vida de la madre y/o malformación del feto, los demás argumentos o excusas que se dan para acabar con el embarazo no tienen la fuerza suficiente.

Es mi cuerpo, dicen algunas mujeres pretendiendo justificar el aborto. Lamento decirles que en este sentido preciso NO ES su cuerpo, es parte de la humanidad, les guste o no les guste, y pueden abortar si quieren, pero sin justificaciones pueriles. Lo hacen y ya, está mal pero lo enfrentan, lo aceptan y se acabó.

Eso sí, hay que apoyar con todo a las madres y no dejarlas solas con la enorme responsabilidad de mantener viva a la especie. La reproducción humana no se tiene que adaptar a exigencias socio económicas egoístas e individuales.

- ¿Y si hubieran abortado a todos los abortistas?

- ¡Aja! Con eso los mató.
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domingo, 4 de noviembre de 2018

Qué bonita familia


La sentencia


Como todo país que se respete, tenemos, entre tanta gente ordinaria y mediocre, una familia que se destaca, que sobresale del monótono nivel de lo corriente y se encumbra - aunque con ayuda de jueces y fiscales - por encima del populacho común, los mal llamados "de a pié" que pueden andar en bicicleta, moto  y hasta en auto o camión, pero que por su pedestre categoría no alcanzan el nivel aristocrático de la gente bien nacida (me da vergüenza lo que he escrito, pero eso es más o menos lo que piensa alguna gente... "decente").

- Los jueces y fiscales ¿los encumbran?

- Hasta hace poco era así, ahora más bien los "desencumbran" o los descubren.

Una familia de alcurnia exquisita, de modales sobrios y delicados, de fina estampa y grácil andar pero sobre todo eso, y eso es lo más importante, de admirable cultura.
¡Cómo son de finos, cultos y educados! ¡No se puede creer! Tenemos que estar agradecidos, aunque haya sido solo la casualidad la que nos deparó tan inmensa dicha. So podían haber ido a Chile, tal vez; aunque parece que allá no los dejaban entrar. Lo que se perdieron, por pretenciosos.

Se tiran flores entre hermanos, eso es amor fraternal. Se cuidan entre padres e hijos, eso es amor filial, o filio-materno-paternal, para ser más precisos y que no nos vayan a reclamar por una letra de menos. En realidad se cuidan entre todos, unos a otros y todos a uno...

- ¿Cómo es eso? ¿Tanto amor se tienen?

- No... se cuidan porque se pueden robar entre ellos también.

Sí, amable lector; sí, encantadora y bella lectora, a pesar de todo lo dicho, tienen un defecto... lo confieso: son ladrones. Estafadores y asesinos también, ya que estamos... son sinvergüenzas y además conchudos y cínicos, a la par que mitómanos y delirantes... El corrector de palabras me quiere rectificar: "toxicómanos" insiste, y yo digo ¿será que los conoce mejor que yo? Bueno, por si acaso, lo pongo, algún toxicómano habrá entre tantos miembros de la distinguida familia.

-¿Y son esos los únicos destacables?

- ¡No, que va! Tenemos muchos más, prófugos, solapados, arrinconados, blindados y/o/u agazapados y camuflados.

Pero si piensan que soy injusto, que hay favoritismo de mi parte hacia esa gente que todos saben quienes son y de quiénes estamos hablando, diré, a modo de descargo, que no es culpa mía que estén de moda, sobre todo desde hace un par de semanas, tiempo en que, a pesar de contar con preocupaciones surtidas y un completo zoológico del que ocuparnos, damos la preferencia a la mentada familia, tan mentada que no necesito mentarla más porque ya se pasa de mencionada y recontra-mentada. Otro sí digo, que no sé que tiene la misma (la familia), si serán las miradas hipocritonas, las carotas de plato tendido o los culitos escurridos, pero lo cierto y concreto es que parece que producen una especie de fascinación en un gran sector del sufrido populorum que no se puede dar el gusto de contar con una verdadera familia real, y entonces con cualquier adefesio ya se conforma.

-Usted también, no para de hablar de los re-mentados.

- Es verdad, en mí también producen un maléfico influjo cercano a la repugnancia, pero como son el tema de actualidad, lo enfrento con valentía y responsabilidad, aunque tapándome la nariz.



¡Que bonita familia!    



Pero qué familia tan original:
el papá, la hija y el otro animal
que es el perro fiel del hijo menor,
ese que no habla y así está mejor.

Los otros hermanos, tíos, entenados,
vecinos, amigos, todos entrenados
para hacerles barra allá donde van,
pero pobres ellos si al llegar no están.

El último mitin ya fue de novela,
no encontraron nadie que agite la tela,
solo un triste perro dormido en el suelo
era el que auguraba el temido duelo.

Los parientes sapos hace rato huyeron,
los que se quedaron porque no creyeron
que la oscura noche pronto llegaría
no entienden qué fue de la algarabía.

Resultó que el chino no era tan pendejo
y que no le basta al diablo ser viejo,
también es preciso ser inteligente
aunque muy cojuda parezca la gente.

Y la "china" sapa, fingida y malosa
no se imaginaba lo que se venía,
se le sentenció prisión preventiva
a ella y su grupo de gente mañosa.

Con fraternal celo el menor ataca
a través de troles y perfiles falsos,
quiere aprovechar que está en el cadalso
la cruel lideresa que antes lo hizo caca.

Tan incautos todos, que no se percatan
que el partido pende de una fina cuerda,
se  rompe y se van todos a la mierda,
mientras sus borregos y ratas escapan.

Se acaba la fiesta, creo en los milagros
aunque ya tardaba un tiempo muy largo
el bendito octubre los agarra tercios
y se les termina la trafa y el diezmo.

Que sigan cayendo, aunque despacito
la cara de culo los pone bonitos,
y este noble pueblo al menos se alegra
al ver el final de esta etapa negra.
~

domingo, 28 de octubre de 2018

Poesía y grosería - Advertencia a personas sensibles


La justicia es ciega, o debe serlo


Esta semana hemos sido testigos de una maratón de audiencias, con sus correspondientes acusaciones, recusaciones, defensas y qué sé yo. El fiscal Pérez se ha ganado la merecida admiración de la mayoría de la población del país y el inevitable encono de una parte que no sabemos aún qué tan pequeña sea, porque en el partido de los imputados se ha producido y posiblemente siga produciéndose una desbandada, tanto que hasta el presidente del congreso, puesto allí por sus secuaces, o compañeros de partido, no puedo decir correligionarios porque se trata de un partido sui géneris, sin doctrina ni principios, pero parece que sí con un triste final.

- ¿Gracioso, no?

- ¿Yo o el final?

Lo que estamos viendo es, como era de esperarse, que los que van a ser juzgados se presentan como blancas palomas, como inocentes corderos o como inofensivas moscas muertas. Pero cuidado, nadie se ha olvidado de la soberbia (vaya y pase), de la petulancia (en fin allá ellos), pero sobre todo, y eso sí que no se perdona, del daño que han hecho al país y de los que hay pruebas concretas. Un solo y escandaloso ejemplo: el caso de la obstrucción del proyecto de irrigación de Chinecas, en Áncash, que iría a beneficiar a miles de familias pero que no podían permitir porque iría a mejorar la imagen de un gobierno que no era el suyo. El país no les importa y está claro que odian a su gente porque no los deja robar tranquilos.
Dicen que son un partido político, pero se comportan como una banda de delincuentes y de eso justamente los acusa la fiscalía, y de unas varias menudencias que han venido haciendo en el camino. Hay muchos implicados y si, como esperamos, esto sigue, nos encontraremos con más culpas y sus respectivos culpables.  

Estos juicios van a determinar qué clase de país será el que venga, el que dejemos para nuestros hijos y nietos, parece que tenemos razones para ser optimistas, pero no podemos descuidarnos antes de tiempo, falta mucho por limpiar, hay mucha basura corrupta en todos los niveles y estamentos tanto públicos como privados, y contra eso está luchando el fiscal José Domingo Pérez y la decisión quedará a cargo del Juez  Richard Concepción Cahuancho. Dos valientes que hasta ahora están entre los pocos funcionarios que tienen credibilidad. El proceso continúa.
Se están jugando la vida y creo que hay que apoyarlos. Mientras tanto, los que ya sabemos se quieren hacer a los inocentes, pero... 




No les cree ni su abuela
(Poesía y grosería)


Tiemblen ratas, cucarachas,
tiemblen también mastodontes,
porque ya saben por donde
les van a salir carachas.

Yo no fui, yo no sé nada,
nos dicen con voz experta
o cara de mosca muerta,
son sus mañas descaradas;

¿Pero qué dice, por dónde?
Por ahí concha tu madre,
¿esperas que yo te encuadre
lo que todos ya conocen?

Alegan un punto y coma
los raterazos de mierda,
al ver que todo concuerda
se refugian en la forma.

Que no cuadra ni es redonda,
en sus discursos alegan,
pero si algo no les entra
los pondremos en la horma.

Cuando los pueblos despiertan
suceden cosas hermosas:
quien es decente las goza,
las ratas se desconciertan.

Quieren buscar la manera
de volvernos a dormir,
pero se van a morir
antes de que eso suceda;

se jodieron, no va más,
cual reacción en cadena
les tocará su condena,
sea bruja o satanás.

Ahora queremos verlos,
estando en juego su suerte,
si quieren pena de muerte
o se hacen a los pendejos.

Para otros la pedían,
es fácil en cuello ajeno,
ahora que ya son "buenos"
seguro que no lo harían.

Bueno ratas se acabó;
aunque esto recién empieza
lo veremos de una pieza
a todo aquel que robó.
~

martes, 23 de octubre de 2018

Brasil: La vuelta a Canudos


Antonio Consejero y su gente


Hacia finales del siglo XIX sucedió algo asombroso y extraño en Brasil: un grupo compuesto en su mayoría por pobres mendigos humildes y sin esperanza, comenzaron a seguir a un individuo extravagante, un supuesto iluminado, un asceta religioso extremista llamado Antonio Conselheiro (consejero), que andaba de pueblo en pueblo del árido nordeste, haciendo humildes pero necesarios trabajos como limpiar los cementerios, arreglar las capillas e iglesias y cosas por el estilo. A los curas no les hacía ninguna gracia el flaco y austero peregrino, los incomodaba porque revelaba el rotundo contraste con la buena vida que ellos se daban, pero evitaban mayores enfrentamientos con él porque la gente humilde lo consideraba un santo. Más adelante fundaron un pueblo que creció desordenadamente bajo el mando del personaje mencionado y sus incondicionales ayudantes.

La historia es sorprendente, mezcla lo místico y lo material observada con la lupa científica de la ilustración decimonónica, y en algunos episodios casi roza lo sobrenatural; la principal fuente acerca de estos hechos, aunque no la única, es el relato de Euclides Da Cunha, testigo presencial de gran parte de los acontecimientos, ingeniero, topógrafo, periodista... la obra se titula "Los sertones" (Os sertoes, en portugués) y es uno de los libros más importantes de la historia reciente de ese país, aunque, como dice Walnice Noguerira Galvao, socióloga, ensayista y crítica literaria brasileña, autora del prólogo de la más conocida edición:

"Aún hoy, este libro difícil, muy comprado y poco leído, figura obligatoriamente en los estantes de los hogares brasi­leños medianamente cultivados. La mayoría de sus poseedores ni sabe qué hay dentro del libro, pero sabe que debe enorgullecerse de él."

En realidad, no hay mucho de lo que puedan estar orgullosos, yo diría que es al contrario porque no muestra una nación con solidez política, ni inteligencia oficial ni mucha organización ni preparación en la mayoría de los jefes y oficiales del ejército y de los políticos, aunque sí unos pocos casos de heroísmo, aunque desgraciadamente inútiles. El libro presenta una nación confundida ante hechos que no consigue comprender ni interpretar con claridad, debido al desconocimiento de gran parte de su propio territorio y de la idiosincrasia de sus pobladores.

En esta historia se basó el peruano Mario Vargas Llosa para escribir su novela "La guerra del fin del mundo", un apasionante argumento, hábilmente escrito, tenía que producir un libro bastante bueno.

No les voy a contar la historia completa pero sí trataré de hacer una síntesis, a los amantes de las letras y las curiosidades, en este caso psico-socio políticas, recomiendo la lectura de ambos libros: el de Euclides Da Cunha, un informe completo de lo sucedido, con críticas y explicaciones que destilan horror y angustia, y el de Vargas Llosa, una de sus mejores novelas.

Volviendo a la historia: como ya dije, el Consejero llega a tener tantos seguidores que terminan por fundar su propio pueblo, al que llamaron Canudos por unas cañas de ese nombre que crecían a las orillas de un río que pasaba cerca, cuando no había sequía porque en ese caso el río desaparecía, se llamaba Vassa Barris, algo así como arrastra barro.
Pero Canudos no era cualquier pueblo, era el lugar donde esperarían el fin del mundo, porque Antonio Consejero había profetizado que la humanidad, o al menos su mundo que era el Brasil, acabaría ese mismo fin de siglo y no llegaría al año 1,900. Lo sabía porque el anticristo había llegado y se había instalado en el país: era la república, que suplantaba el matrimonio religioso por el simple contrato civil y le quitaba a la iglesia la jurisdicción sobre los cementerios, que pasaban a ser municipales. Era el colmo de la herejía, o más bien del ateísmo. Además pretendía cobrar impuestos a esa gente siempre necesitada, lo cual era una horrorosa muestra de injusticia y de abuso. Precisamente por eso, por negarse a reconocerle el derecho a cobrar impuestos, comenzó lo que luego sería una declarada rebelión contra el gobierno.

El Brasil pasó a ser república de manera pacífica en 1889, y estos pobres desorientados de los que trata "Los sertones" no podían imaginar que algo bueno viniera de eso, creían que era mejor la monarquía, pensaban sinceramente que el Rey Don Sabastián, (aunque fallecido en una batalla contra los moros en el siglo XVI) regresaría milagrosamente porque había sido elegido por Dios para gobernar el reino de Portugal, y por qué no también el brasil, y sin haberlo visto nunca, y sin importar los desajustes de tiempo y espacio, lo amaban y creían en su innata bondad, agregado a este sentimiento tenían la certeza que la república era una creación del demonio, también conocido en el lenguaje del día a día como el Cao, el perro. 

Los rudos poetas del sertón componían versos donde explicaban las razones y las creencias que tenían para la santa rebelión, copio algunos de ellos en portugués original:


"O Anti-Cristo nasceu
para o Brazil governar
mas ahi está o Conselheiro
para delle nos livrar"

"Visita nos vam fazer
nosso rei Dom Sebastiao
coitado daquelle pobre
que estiver no lei do Cao"
~

Traducción:

“El Anticristo nació
para el Brasil gobernar,
pero ahí está el 'Conselheiro'
para de él nos librar”.

“Visita nos viene a hacer,
nuestro rey don Sebastián,
que pena de aquellos pobres
que estén con la ley del can”.
~

Dios acabaría con ese reinado diabólico y enviaría al noble rey y al Buen Jesús a rescatarlos de las garras del mal y los llevaría al cielo poco antes del final. Todos los demás, los que no estuvieran en ese suelo sagrado que era Canudos, perecerían.

Eran unos pobres harapientos, ignorantes casi muertos de hambre, defendiendo con sus vidas y sin entenderlo, a la monarquía ya extinguida, pretendían un retroceso histórico, que vuelva el Rey, o la muerte, antes que aceptar un gobierno del infierno.

Nadie trató de explicarles nada, nadie vio el verdadero peligro que significaban y solamente se les ocurrió someterlos por la fuerza de las armas, primero un pequeño grupo de soldados fue rechazado por los zarrapastrosos que los hicieron correr, se aumentó la cantidad de tropas para acabar con ellos y así, compañía tras compañía y batallón tras batallón iban siendo vencidos, hasta que el ejército completo casi fue derrotado por esos pobres, por el clima, por la improvisación y por la desorganización del estado.
El gobierno terminó por verlos como unos peligrosos monárquicos que posiblemente recibían ayuda externa de gobiernos europeos interesados en acabar con la república. El desconocimiento de lo que realmente pasaba en esa región apartada, aunque no tan lejana, a la que les costaba mucho esfuerzo llegar, hizo que el supuesto peligro se agigantara en la imaginación colectiva que no creía que se tratara de un pequeño grupo aislado.
Ganaron, pero con las justas y a costa de un elevado precio. Al cuerpo sin vida de Antonio Consejero lo decapitaron y se llevaron la cabeza en una caja para estudiarla y mostrarla a los civilizados ciudadanos de la república.
En la fotografía se muestra la cabeza momificada puesta sobre una armazón para simular el cuerpo.


Cabeza de Antonio Consejero



¿Qué pasó esa vez?
La gente no entendía lo que pasaba en la realidad, se habían inventado su propio y fatal destino y creían en él pase lo que pase, y estaban dispuestos a dar la vida en ese loco salto hacia el pasado que ellos creían que era lo correcto.

¿Qué pasa ahora?
La gente no entiende lo que pasa en la realidad, se han inventado su propio y fatal destino y creen en él pase lo que pase, y están dispuestos a dar la vida en ese loco salto hacia el pasado que ellos creen que es lo correcto.

No soy un especialista ni excelso analista político, pero lo que está pasando en Brasil y se decide el próximo domingo 28 se puede expresar con las mismas palabras que usamos para describir lo que pasó hace más de cien años. Se pretende dar un salto atrás, una vuelta al pasado, hay quienes extrañan el gobierno militar que surgió de un golpe de estado en 1964 y terminó en los ochenta, que prefieren Orden y Progreso - lema inscrito en la bandera - aunque sea a costa de la libertad y la justicia. Su sentir, más que pensar, es que no hay otro camino para arreglar la tensa situación actual.


Yo me voy de acá  (Cristo del Corcovado)
Luca Garonzi


Salgo de Brasil y hablo de manera general, de todos y cualquier país. Tan mal lo han hecho los gobernantes y los políticos, tanto han robado, culpándose unos a otros sin que haya uno solo que sea honesto, tanto se ha descuidado a la gente, tanto se han beneficiado las empresas globales, tanto se han empobrecido las familias, tanto se ha esparcido la ignorancia, la falta de valores y la violencia, que es normal, era previsible (y por lo mismo ya fue previsto) que la gente prefiera la seguridad a la libertad. Empezó en el primer mundo y ya nos está llegando a nosotros también.

Los que siguieron al Consejero a esperar la muerte y el subsecuente paso al cielo en el andurrial de Canudos, era gente desesperada, sin un futuro claro, ignorantes de lo que estaba pasando en su país y en el mundo.
Los que siguen a Bolsonaro en Brasil y a sus similares en el resto del mundo, son iguales a esos: desesperados, en este caso han perdido la esperanza en la democracia; ignorantes, saben mucho de cualquier cosa pero no saben lo que realmente está pasando en sus países ni en el mundo, pueden ser desempleados, humildes trabajadores o eficientes profesionales, pero en su gran mayoría son poco más que analfabetos políticos. Por eso votan como votan, está a la vista y nadie puede discutirlo. Hablar de ideologías les parece pecaminoso, cuando no lo ven como crimen o directamente como terrorismo.
Ni el mismo Iván Pávlov hubiera imaginado qué efectivo podía resultar su método para adiestrar perros si era aplicado a los humanos.

De las crisis y la desesperanza, de la inseguridad, de la notoria ineficacia del sistema y de la corrupción de quienes ejercen el poder, nacen los extremismos.

No sé, porque no soy profeta, quién ganará las elecciones en Brasil; pero sí sé que el paso ya está dado: si no cambian las cosas, seguiremos entregando la libertad a cambio de seguridad, y al final no tendremos la seguridad ofrecida ni la libertad entregada.

-¿Y no hay poesía?

- Claro que no, la cosa no está para versos.

~

domingo, 21 de octubre de 2018

Esto ya es demasiado: ¿Acongojados? No, c...


Pésimo montaje incompleto de un congreso completamente pésimo


Es normal que quien escribe busque un tema de interés para tratar sobre el mismo (sobre el tema) para que no se aburra el lector (si es que hubiera alguno) como sucede cuando se tratan cosas que no son de actualidad. Para eso soy muy bueno: para tratar cosas que no son de actualidad y a nadie importan, pocos me ganan en ese aspecto.
Y bueno, esta vez busqué un tema que esté en su apogeo, y qué me encuentro ¡vaya que si hay temas! Es verdad que casi todo, o todo, gira en torno a la corrupción, pero  hay cada caso que merece ser tratado a fondo, con ganas, con pasión... de escribir estoy hablando, que nadie se entusiasme.

Pero creo no se va a poder.

Porque hay tantos asuntos costrosos que uno queda zurumbático y no sabe para dónde mirar, a cual seguir. Si al que se escapó recién o a los que se van a escapar. Al que hace rato se pasea orondo en los Iunaites a pesar de la orden da extradición y a quienes sus enemigos políticos (?) fotografían siempre comprando, ingiriendo y/o asimilando bebidas alcohólicas. A los que hacen fila para entrar o a los que la hacen para salir; hay muchos, muchas y muches. Hay tantos que "se jodimos", como decía uno de los que se quisieron fugar y se quedó con las ganas.

"Escapar es un derecho humano", se oye decir a un idiota con doctorado de a dos por medio; "Es feliz el que logra la felicidad", nos dispara a quemarropa, no un filósofo, sino un ingeniero que sabe de estados anímicos pero no sabe qué es la ingeniería.
¡"No se hagan a los chuecos", exhorta un congresista casi decente, supongo que en un lapsus, a los otros, que son más torcidos que entenado mañoso.
No es un delincuente!" reclama una magistrada refiriéndose a un prófugo con una colección de antecedentes como para llenarle no solo la boca y la cabeza, sino también el depósito y la bodega, que no los tiene muy grandes, pero que - en vista de sus anteriores actuaciones - se ve que pueden acomodar mucho más de lo que parece.

- ¡No me diga que habla de esa, estando la otra a tiro!

- Es porque todos hablan de la otra que yo me fijo en esa.

Pero es igual, no solo la pus, sino las heces y las haches y hasta las jotas, las emes y las ches, nos tienen hasta el cogote. No se salvó Don Quijote que de quijote solo tenía el tamaño y el lingote, no se salvará el cachalote de la estrella ni la arpía de la K, ni la hiena ex congresista de la tierra del cocal primaveral, ni la cabeza vacía que llora por que no le gustó la escuela; tal vez se escape Cantinflas, que creo que lo merece, y no es porque quiera cobrar algo por la propaganda porque yo no soy ratero. Y así hay muchos más que ni merecen nombrarse, pero debería hacerlo y se están salvando nada más que porque no soy omnipotente... que si lo fuera, no quedaba un solo hijo sin su viva la puta; perdón por lo grosero; quise decir que no quedaba un hijo de puta vivo.

- ¿Y ese que era y ya no es? ¿No le merece un "elogio"?

- ¡Como que Eulogio, si es Luis! Yo de luisiados no me burlo.

¡Pero cómo se escapo! ¡Cómo no se iba a escapar! Si el que no es choro es cojudo, el que no roba está muerto, y si alguno está despierto se pasa mirando el fútbol, tetas, culos, lo que caiga, así no se puede más. Mientras la gran mayoría trabaja y no tiene tiempo ni manera para enterarse de nada.

- ¿Y los pobres hondureños?

- Hasta a México llegaron, allí les metieron palos.

No sé si hay que agradecer o llorar, pero por ellos, ya que no son venezolanos; sino, ya estarían todos hablando del asunto y nos los estarían enchufando también en el Perú, país bendito que alcanza para todos los que quieran venir pero no para los que ya están, dependiendo de tu color de piel, o mejor de tu color político o de conciencia. Allí sí que los negros son los primeros.

- Explíquese.

- Los de negra conciencia entran facilito, y si quieren salir, salen nomás cuando les da la gana.

Porque siempre habrá una Yhenifferd en cada frontera que los deje salir, ya sea por un plato de lentejas, un trabajo con buen sueldo una amenaza bien puesta o cualquier otra cosa mejor puesta aun. Porque todo se compra y se vende y nadie se haga al cojudo, que el pueblo está hasta el tornillo.



Esto ya es demasiado



Se escapó de tal manera
que nos dejó acongojados
¿Acongojados? ¡Cagados!
¡Se le filmó en la frontera!

Renunció con elegancia
el ministro responsable
¿Elegancia o con ganancia?
sería mejor que hable.

Ya lo vamos a traer,
lo dijo muy serio ayer;
primero queremos ver
si no nos van a joder.

Preparen el cuadernillo,
dio la orden muy orondo;
no vaya a ser que hasta el fondo
nos metan ese tornillo.

¡Mas qué falta de confianza
en la ley y en la justicia!
No es en vano esta malicia,
pues tienen una grandaza;

ya tanto nos han jodido
que hasta nos sacan la lengua,
así la esperanza mengua
pues mojan sobre llovido.

¡Vamos pueblo, todos juntos,
a bloquear la carretera!
pero no traigan cartera
porque muchos son "presuntos".

Vamos después al congreso
con veneno para ratas,
también para cucarachas
y cerdos con sobrepeso;

que no queden ni los huesos
de esa terrible mansión,
que es solo decoración
para asuntos inconfesos.

¡Pasaremos a la historia
por valientes o gusanos,
el destino en nuestras manos
para  ruina o para gloria!
~