domingo, 8 de noviembre de 2015

Lo cortés no quita lo valiente

Imágen: Aetos - guioteca.com



Recuerdo el día que con torpe empeño
tratabas de mostrarte superior
sin percatarte que fue un gran error
escogerme a mí para tu estreno,

confundiendo mi falta de arrogancia
con la pobre modestia del tarugo,
tu proceder burdo y testarudo
te indujo a la burla y la jactancia.

La verdad es que me causaste pena
 y si fuera en otra circunstancia
habría perdonado tu ignorancia
aunque hirviera la sangre de mis venas,

pero allí, justamente en esa sala,
no podía permitir tu prepotencia
y sin hacer alarde de sapiencia 
sin mucho esfuerzo te corté las alas;

resulta que yo tuve que enseñarte
lo que es ser correcto y moderado
evitando el modo acartonado
que era ésa tu forma de mostrarte;

que lo cortés no quita lo valiente,
al final te aferraste a ese refrán
a la vez que te dabas de bacán
creyéndote educado y muy decente,

al refrán le concedo la razón,
tú querías mostrarte inteligente
pero allí, delante de la gente,
estaba claro que eras un simplón,

y además por tu pobre reacción
me permito agregarle sabiamente,
que al igual que no quita lo valiente
tampoco te quitó lo maricón.

~


miércoles, 4 de noviembre de 2015

Fido, a tu memoria.



Un gatito de colores
de bello aspecto atigrado,
la bella se ha emocionado
y en sus ojos hay fulgores
 de alegría tan sincera
pues quería una mascota
y de lejos se le nota
que muy bien valió la espera,

le puso de nombre fido,
no por ser original
sino porque el animal
ya se notaba jodido,
es decir que era travieso,
juguetón y atolondrado,
cualquier objeto a su lado
jamás terminaba ileso,

tan sólo cuarenta días
que tenía de nacido,
así lo habían traído
y empezó sus correrías
al comienzo por la casa,
muy pronto salió al jardín
del que pronto alcanzó el fin
y después la cuadra arrasa,

su fogosa juventud
no da calma ni sosiego
aunque también para el juego
tiene ganas y actitud,
siempre vuelve con su dueña
la misma que él a escogido
porque con ella ha podido
compartir su dicha plena;

es ella la que lo cura
cuando regresa maltrecho
de su andar de techo en techo
y sus locas aventuras,
se preocupa con razón
pues Fido vuelve golpeado
y aunque todo despeinado
con ínfulas de campeón.

Fido nunca estuvo quieto,
valiente y aventurero,
con su dueña zalamero,
cariñoso y muy coqueto;
así se formaron lazos
entre la dueña y el gato
que no se mostraba ingrato
y buscaba los abrazos.

Ella tuvo que viajar
y se alejó de la casa,
Fido no sabe qué pasa
y a veces suele maullar,
ya no la ve por acá ,
no entiende por qué se fue,
quien sabe si como él
algún día volverá.

La casa ya no es la misma,
nada le parece igual
y piensa que algo está mal
extrañando las caricias
de su amita que amorosa
lo hacía sentirse bien,
a veces piensa también
que era dulce y cariñosa.

El gato soñó con ella
y ella soñó con el gato,
tal vez en el mismo rato
en que pasaba la estrella
que se llevó para el cielo
a Fido, que de tristeza
pero con delicadeza,
emprendió su último vuelo.
 
Se encontraron entre sueños
desde América hasta España,
el levantó la patita
y ella cayó de la cama,
no es por darme de gracioso
pero así fue que ocurrió,
hay incluso quien lo oyó
mas no quiso ser curioso.

En el cielo de los gatos
no sabemos si hay ratones
o juguetes a montones
o comida en lindos platos,
pero lo que sí sabemos
es que ellos no nos olvidan
y que al tener siete vidas
seguro que los veremos
~



domingo, 1 de noviembre de 2015

Machista me llamas

 
George Petty


No sé si soy machista. Ver a la mujer de forma diferente, tratarla con toda la atención no sólo que merece sino que hace brotar desde lo más profundo de nuestra milenaria genética masculina, reconocerla distinta y actuar en consecuencia ¿Está mal? - No hay cómo confundir ese comportamiento con la vulgar prepotencia del patán maleducado, ni con el imperdonable abuso o desprecio de ciertos individuos envilecidos, hacia las mujeres. Cuidarlas, quererlas, mimarlas y protegerlas... y también mirarlas y admirarlas... si éso es ser machista, entonces que nadie me defienda porque yo mismo me acuso.


Machista me llamas
tú  que me conoces,
aunque reconoces
que así me difamas.

No puede ser machista un caballero
que es correcto y atento con las damas
de toda condición, nobles, mucamas,
las que esperan amor o hasta dinero,
yo no habré de negarles un te quiero
aunque sepa que es poco lo que me aman
o si divertirse a mi costa traman,
son asuntos que fácilmente infiero.

¡Machista! me acusas
y yo indiferente,
ya verá la gente
que al final abusas.

Ni formas ni tamaños yo prefiero
pues vivo enamorado de su esencia
y hasta cuando me acaban la paciencia
para ellas es poco el mundo entero;
las amo porque sí, yo nada espero,
las amo aunque rebasen experiencia
y se muestren cual flores de inocencia,
haciendo gran esfuerzo yo les creo.
 
Machista me dices
y te lo permito,
sabiendo que es mito
quedamos felices.

Me gustaría proponerte un trato:
no portarme contigo diferente,
tratarte igual, como a toda la gente,
y veremos si aguantas largo rato;
por mi parte muy fácil me aclimato
y si logro mostrarme indiferente,
ni frío, ni tibio ni caliente,
serás tú la que tenga un arrebato.

¡Machista! me espetas
y no lo discuto,
que sea un tributo
a ti y tu silueta.


~ o ~