Hace ya algunas semanas escribí este poema, como las cosas no están para chiste, se me olvidó y lo dejé por allí, hasta hoy, que revisando en el desorden, lo encontré, y ya que está pues lo comparto. Sabemos la gran decepción que significa la inmerecida presidencia de la señora K, y por eso lo digo así:
Llegó la señora K
a la cuarta, la vencida,
o mejor la retorcida
porque "ganó" sin ganar.
Hasta le tenían miedo,
parecía una amenaza,
pura maldad, matonaza,
y rápida como un pedo.
Tantos años de ventaja
en campañas y chanchullos,
en mordidas y chamullos,
en cocteles y marmaja.
Secuestro de instituciones
y compra de congresistas,
mañas con grandes juristas,
negocios y comisiones
y hasta mil huevadas más
que de contarlas me agoto,
y le salió como el poto
porque se fue para atrás:
es una gran decepción
para amigos y enemigos
y todos somos testigos
de su diario papelón.
Oculta estaba mejor,
en la sombra guarecida,
como una astuta bandida
generaba algún temor.
Pero ahora... ¡por favor!
si no sabe ni leer,
mucho menos proceder
como dicta la razón.
Le atraen los oropeles,
las fiestas, las reuniones,
los masajes con panzones
y los coros de peleles.
¡Y así no es pé, presidenta!
solo sirves pa la joda
y aunque vistas a la moda
se te nota lo grupienta.
Si de pronto no les sirves
pa presidir el saqueo
te van a sacar bien feo
los mismos que hoy te asisten
(¡Cuidado que te desvisten!)
~°~
