domingo, 18 de agosto de 2019

El loco que escribe - parte 1



René de la Nuez, periodista y humorista cubano


Alguien calificó mi persona de esa manera. el loco está escribiendo, dijo... bueno, para la gente de mi edad, cuando éramos muchachos, eso de llamar loco a alguien no iba con ninguna mala intención, más bien todo lo contrario: se trataba casi de un título de valía popular o también podía ser un cierto reconocimiento de que el sujeto no era como la mayoría. El "loco" Fulano, se decía con cierto respeto y admiración de quien reconoce a un personaje notable, no se vislumbraba asomo de burla o desprecio. Recuerdo con cariño a algunos de ellos, amigos entrañables: el loco Arturo, el loco Horacio y el loco Abelardo.
Hoy no sé, decirle loco a alguien... dependiendo del país, el lugar y el contexto, puede terminar en una invitación para la confrontación violenta.
Bueno, decía yo que escuché decir "el loco está escribiendo", y dejando de lado el sincero aprecio de quien lo dijo, porque sé que es mi amigo, más o menos de mi edad y lo dijo al estilo "antiguo", intenté, como jugando para ver cuál sería el significado que otro podría interpretar, dándole el sentido literal a la expresión.
El loco está escribiendo ¿Para qué escribiría un loco? ¿Para quién? y ¿Sobre qué tratarían sus escritos?

- Ah caramba, se ofendió usted y no lo quiere admitir.

- No es éso, mi curiosidad es legítima; me gustaría entender por qué escribiría un loco.

Dando vueltas a la idea, y teniendo en cuenta que la palabra locura es bastante vaga e imprecisa, porque si la locura es lo que escapa a la normalidad, posiblemente todos estamos locos, y hasta el más cuerdo sería un loco que simplemente se ha adaptado mejor a la locura dominante. 
O sea que cualquiera, escriba o no, está loco. Ahora doy un paso más y me pregunto ¿Está más loco o menos loco quien escribe? y al instante percibo lo absurdo de la pregunta, porque cómo podemos determinar quién está más loco o menos loco, si ni siquiera sabemos si alguien de verdad lo está.

- Creo que el problema radica en que escogió un término muy vago y general: loco.

- Acertó usted, mi estimado, pero no le diga vago a un general porque lo meten preso aunque se haga al loco.

Veamos qué trastornos mentales serían los más comunes:

1) Ansiedad. Reaccionar con miedo y terror ante ciertos objetos o situaciones.




Ansiedad y miedo


Me jodió la cucaracha
que se apareció de pronto
y me dejó más que tonto
con esa su horrible facha,
además una muchacha
a mí me estaba observando
cuando salí disparando
como asustada vizcacha,
vergonzante papelón
por una nimia razón.

A Manuel le dio un infarto
al notar un bulto extraño
al alcance de la mano;
se puso tieso de espanto:
estaba solo en el cuarto
y ese asunto inesperado
lo dejó tan perturbado
que no vio que era un zapato,
pensó que era un cocodrilo
y hasta se sintió comido.

Juana sueña que es un hada
con varita y lindos tules,
sueña príncipes azules
de la noche a la mañana;
la bruja con la manzana
y con la cara de cujo
la espanta con un embrujo
y así la deja asustada:
la varita entre sus manos
se convirtió en un... enano.
~

Seguiré la semana que viene, si es que viene y si es semana, porque todo se puede poner en duda a estas alturas de los acontecimientos. Si viene sola o la traen a la fuerza, escribiré un poema basado en otra clase de trastorno, digamos que de...

2) Humor. Fluctuaciones de extrema felicidad a la tristeza más absoluta. (depresión y el trastorno bipolar).

Ya vendrá... 

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sábado, 17 de agosto de 2019

Día del niño - Cuento casi infantil



El 16 de agosto de cada año se celebra el Día del Niño Paraguayo. Esta fecha nos recuerda a los niños mártires de Acosta Ñu, que el 16 de agosto de 1869 se enfrentaron a soldados enemigos en la Guerra contra la Triple Alianza. 
Por supuesto que fue una masacre.







lunes, 12 de agosto de 2019

La yegua Lola y la técnica de la joda aparente


Acá está la yegua, no creo necesario decir cuál es Lola.

En este artículo, y quién sabe hasta cuando, aplicaré la técnica de la joda aparente, o de la crítica camuflada, también conocida como qué mezcla es esta o no sé qué quieres decirPorque si uno se ríe de algo, no quiere decir que no le importe nada más; y viceversa, si la situación te tiene podrido no significa que no seas capaz de ver la gracia de algunas cosas... qué cosas... depende de qué le caiga en gracia a cada uno, o una, porque las mujeres no solo han aprendido a leer sino que hasta leen cosas complejas y profundas como esta... como esta no es ni pretende ser.

- ¿Y cómo es esa técnica, oiga? ¿Cómo se expresa?

- Será fácil de advertir: hay un cambio de tema brusco, total, y luego un retorno simple y llano a lo anterior, como si nada hubiera pasado.

Eso será así para el lector atento, porque el distraído ni siquiera está presente en este espacio virtual de catacúmbicas influencias. En cuanto a las lectoras, no tienen  que estar atentas si no lo desean, que para eso estamos los caballeros: para darles la atención que se merecen y hasta un poco más, se la merezcan o no, poco importa.

- Ya mucha joda, oiga...

- Esta vez tiene razón, pero igual le digo que no sea metiche, yo veré cuánto es mucho. Vayamos al tema de hoy...

- ¿Recién?

- Sí, a partir de acá empieza lo que se va a tratar. Estábamos en la introducción, no me diga que no lo notó... aguante nomás que acá viene el artículo.


La yegua Lola


No hay nada que hacer, la poesía seria es cosa de gente también seria, y sobre todo culta y sensible y aunque mi seriedad, cultura y sensibilidad puedan ser puestas en duda, también me gusta mucho (me gusta mucho la poesía seria, de eso estamos hablando) y a veces hasta se me da bien (lo mismo, la poesía seria); pero la poesía jocosa me persigue y me asalta cuando menos lo espero; esta vez en forma de yegua, que como verán es un animal muy divertido y juguetón. Como es yegua, para evitar confusiones diré que es divertida y juguetona.

- ¿Con qué juega la yegua?

- No sea indiscreto, oiga. 

Así como no solo de pan vive el hombre sino también de etc. etc; así la yegua no solo juega con juguetes sino también con el... y con los...
En estos países con gobiernos títeres, se discute de política como si cada país o cada gobierno pudiera hacer o estuviera haciendo - mal o bien - lo que se propone hacer, lo que tiene planeado o lo que puede: Pero NO; cada uno está haciendo equilibrio en la cuerda floja como le manda caminar el patrón, tratando que la mayoría de la población no se dé cuenta. Para eso hay distracciones de todos los gustos y colores ¿Viva la independencia? Ja, ja, ja, (con comas, como manda la academia) que chiste cruel y ya sin gracia; y así andamos festejando bicentenarios ¡Por favor!

Como ya dije, el amor por los animales ocupa un lugar de preferencia entre los rasgos de mi personalidad. Ya le escribí más de un poema al perro, amigo fiel como ninguno; también los gatos han recibido lo suyo, o sea el cariño que les corresponde, a través de mis versos; y varios otros animales han estado presentes en mi vasta (y a veces basta) obra, hasta la vizcacha (que es con V y no con B, o sea que no es bis-cacha, por lo tanto no es que tenga que hacerlo dos veces si no quiere). Por eso, no creo que las yeguas, que tienen lo suyo y lo prestan, hayan estado ausentes de mi modesta creación. Así es que reincido con la equina hembra: la yegua. 

- ¡Yegua! Ya desde el nombre emociona...

- Sí... pero dígalo bajito que puede haber niños cerca... todo preguntan y uno no sabe cómo explicar.



A la yegua Lola

(la que me movió la cola)

I
La yegua movió la cola
y empezó el apocalipsis,
o tal vez la paralipsis*
para no explicar la historia,

de esa cosa tan notoria,
y aunque el público me insiste,
la salté, cómo la viste,
sin truncar la narratoria.

- ¿Mas qué términos son esos?
¿Qué cosa quieren decir?
- No se me hagan a los quesos,

aprendan a "traducir"

y no se me pongan tiesos,
que así no puedo seguir.


*La Paralipsis, preterición o pretermisión es una figura retórica que consiste en declarar que se omite o pasa por alto algo, cuando de hecho se aprovecha la ocasión para llamar la atención sobre ello. Se introduce a menudo mediante expresiones como "por no mencionar", "sin hablar de", etc.

Continuemos...


II
¿Qué pasa mi dulce yegua,
tiene la cincha apretada?
¿Por qué se queda trabada
desde la primera legua?

Nunca me pidió una tregua,
jamás la vi tan cansada,
y solo en esta jornada
las patas de atrás le tiemblan.

Pobre animal, yo me bajo,
la dejo que llegue sola
y no le doy más trabajo;

peor cuando la controlan,
comienza con el relajo
y a nadie le da más bola.


III
Es así la yegua Lola,
juguetona, atravesada,
cariñosa y alocada,
temeraria y caprichosa.

A veces quiere montar
y otras veces ser montada,
esa condición le es dada
porque se deja aupar.

De ver a mi yegua linda
se me hace agua la boca
y el corazón me relincha.

Su dulzura me provoca,
así la pasión se hincha
y el alma se me desboca.
~