![]() |
Renoir 1881 |
Bajaste la mirada por no herirme
y guardar para ti sola la pena,
te esforzabas por parecer serena
esperando que al fin pudiera irme;
el tiempo ha logrado redimirme,
que si fuera tan sólo por las noches
de oscuridad, de llantos y reproches,
habría terminado por hundirme.
La dulce soledad que tanto ansiaba
a llegado por fin a consolarme...
la luna y las estrellas al mirarme
me dicen que en verdad ya no soy nada.
Acabóse por siempre el sufrimiento,
en la paz de mí mismo ya descanso,
sin odios y sin prisas, un remanso
sin angustias, sin penas ni tormentos.
~ o ~
No hay comentarios.:
Publicar un comentario