MINI
HOMENAJE A LINDA RONDSTADT
(La
gringuita huapangera)
¿Quién
puede decir que nunca tuvo un amor secreto? - Yo no. No lo puedo
decir porque tuve varios, pero, aparte de Paloma San Basilio que ni
llegó a enterarse; Mirla Catellanos, que a pesar de ser rubia me
enamoré de ella y hasta me daban ganas de volver donde nunca estuve cuando la escuchaba
cantar Maldito Amor, como si me la estuviera cantando a mí solo; y varias
otras, porque me enamoro muy fácilmente; una de mis preferidas es
esa gringuita linda de nombre auto referencial: Linda
Ronstadt, el apellido difícil de escribir no consigue disminuir en
nada el encanto de esta graciosa y bella artista; éso sí, aunque
ella cantaba de todo, a mí la que me fascina es la Linda que canta
las rancheras, corridos y huapangos. Ella era una estrella del rock,
también de la música country y cantó con una banda y también como
solista.
Nació
en Tucson, Arizona, en 1946, tenía muy poco de mexicana... nada, su
bisabuelo que era alemán, se casó con una dama mexicano -
estadounidense y parece que al padre de Linda le gustaba la música
mexicana, nada más que éso podemos resaltar sobre el asunto; y sin
embargo, creo que muy pocas veces he escuchado cantar esa música con
tanto sentimiento, con tantas ganas de querer hacerlo bien, con amor
por la letra y la música, con esa entrega que no se preocupa del qué
dirán, de si va a gustar o no, cantando desde adentro, para ella
misma... y para mí, claro.
Escucharla
cantar el huapango más triste que hay, Tata Dios, es para llorar juntos... escrito por el famoso Valeriano
Trejo, autor de los huapangos más sentidos, Linda consigue darle
tanta o más emoción que los mejores intérpretes. Cuando
canta el famoso Grítenme piedras del campo, uno le cree que de verdad está sufriendo por
amor, pena que el volumen de estas grabaciones no sea tan bueno...
depende de dónde lo escuchen. Y para terminar con el repertorio de hoy, una canción más; una de
tantas que me gusta oir.
~ o ~
Pobrecita, ya no
canta. Le comenzó a fallar la voz más o menos por el 2005, y en
agosto de 2013 ella misma reveló que le han diagnosticado el mal de
Parkinson y no cantará más.
El año 2004 se
presentó, en una de sus últimas actuaciones, en un casino de Las Vegas, y durante el show habló bien de
Michael Moore y de su documental Fahrenheit 9/11, lo que no agradó a
los capos del lugar, quienes haciendo ver que era el público el que
estaba enfadado, la hicieron sacar del local, aunque con tanta delicadeza que ella no lo entendió como una expulsión.
Publicaron después que la gente gritaba y tiraba las botellas y bebidas como
protesta, pero Linda dice que no vio nada de éso. Sus palabras sobre
los dueños del lugar fueron:
-
No sabía que se habían vuelto locos conmigo hasta que nos fuimos y
no supe por qué se habían vuelto locos hasta una hora después,
cuando aparentemente llamaron a uno de los que viajaba con nosotros y
le dijeron, “está hablando de Michael Moore y éste es un lugar de
entretenimiento sin política.”
Eran los días del
gobierno de Bush hijo, y había que quedar bien con el presidente;
odiar a Michael Moore era bien visto por los poderosos ... ¡Cómo ese tipo seboso se atrevió a hacer un documental donde el
presidente quedaba tan mal parado!
Al final, Linda
dijo:
-
Espero que se hayan molestado lo suficiente para no tener que
volver.
Qué linda que es Linda, y valiente también, por éso la quiero.
Y para quienes haya gustado, no pueden faltar: Los laureles y Hay unos ojos.
~ o ~